miércoles, 29 de octubre de 2014

La incomparable Celia

Así reza el título de uno de los memorables discos grabados por Celia Cruz con la Sonora Matancera por el año de 1958 donde, precisamente, destacan dos exitazos en la voz de ella: Bajo la luna y Dile que por mí no tema. No significa  que los restantes temas, por ejemplo, Madre rumba y La cumbanchera de Belén, no sean del agrado del bailador. Todo lo contrario. El público melómano se lo disfruta desde el primer hasta el último surco.

Con esta pequeña introducción nos vamos al encuentro de una de las voces femeninas más aclamadas y recordadas de la guaracha, del bolero, del son, de la salsa, de la rumba, o como usted prefiera decirlo, Celia Cruz. Es que la  “Guarachera de Oriente” o la “Guarachera de Cuba” lo que le sobraba era sabor del bueno a la hora de cantar, de interpretar, sones, rumbas y boleros. 


Había nacido Celia en el barrio Santos Suárez, en La Habana (Cuba), el 21 de octubre de 1925, según algunos biógrafos. Es  en esa ciudad donde da sus primeros pasos en el mundo de la música como integrante de un cuerpo de bailarinas conocidas como Las Mulatas de Fuego, quienes realizan una gira por México y Venezuela.  


La mulata Celia en Venezuela. Corría el año 1948 y el gobierno presidido por Rómulo Gallegos era derrocado. Luego de su actuación en México el cuarteto de mulatas arriba a nuestro país y se encuentran con tremendo problema político. Con las garantías suspendidas los espectáculos cesaron y Celia decidió quedarse en Venezuela por un tiempo. Actuó en algunos programas de la emisora Ondas Populares y con la orquesta de Radio Caracas Radio que dirigía Luis Alfonzo Larrain. Con él grabó varios temas -los primeros que hiciera en su vida antes de entrar a la Matancera- dos de ellos compuesto por el pianista Bebo Valdés, Comparsa barracón y Rareza del siglo. A finales de ese año también grabó con la orquesta de Leonard  Melody, del músico y trompetista venezolano Leonardo Pedroza, cuatro melodías, entre ellas, La Mazucamba. Igualmente para 1949 dejó para el acetato con la Sonora Caracas varias  grabaciones, entre ellas, Que jelengue y Pa' gozá. Posteriormente viajó a Cuba y en pleno año de 1950 es cuando entra a la legendaria agrupación la Sonora Matancera.


Quítate tú pa’ ponerme yo. Como suele suceder en el ambiente de los cantantes y las orquestas, un vocalista sustituye a otro bien por enfermedad o porque el titular dejó la agrupación en busca de mejores condiciones. La Matancera de Rogelio Martínez –su director- tenía como cantante a Myrtha Silva, puertorriqueña ella,  quien se marcha a su borinquén querido y es cuando Celia la reemplaza para llenar ese vacío. Fue un 3 de agosto de 1950 su debut y permaneció con ellos por espacio de 15 años. Con Mata siguaraya y Cao cao maní picaó, de 78 rpm, la oriunda de Santos Suárez entra como diosa de la música latina en la Sonora para no bajar nunca del pedestal de la fama. Ni su muerte opacó su figura y su arte. Lo que deviene de ahí quedará para la historia.


Parte de sus éxitos inolvidables: Burundanga, Caramelos, El yerbero moderno, Tu voz, Ritmo tambó y flores, Pa' la paloma, Dile que por mí no tema, La sopa en botella, Bajo la luna, etc.


Graba, viaja y trabaja con los mejores músicos. A partir de 1970 y hasta los 90 graba y trabaja con músicos de la talla de Memo Salamanca (México), Tito Puente, René Hernández, Vicentico Valdés, Larry Harlow, Johnny Pacheco, Willy Colón, y se unió a las Estrellas de Fania. Su talento cruza las fronteras desde América hasta Europa llegando hasta el Japón, que ya es decir bastante.  De grata recordación el álbum “Tremendo caché” con J. Pacheco donde obtuvo un disco de oro. 


Su primer Premio Grammy. En 1989 ganó su primer Premio Grammy por el disco que grabó con Ray Barreto y también fue invitada para celebrar los 65 años de la Sonora Matancera en el Central Park de Nueva York, compartiendo escenario con sus antiguos compañeros Daniel Santos, Carlos Argentino, Vicente Vicentico Valdés y Bobby Capó. En 1992 participó en la película “Los Reyes del Mambo” con el actor español Antonio Banderas.  A lo largo de su carrera recibió innumerables homenajes y en nuestro país fue honrada con la orden “Alfredo Sadel”. En el 2001 nuevamente ganó el Grammy por su disco "Siempre viviré".
 

El pasado 16 de julio se cumplieron 11 años de su partida final ocurrida en Nueva Jersey, Estados Unidos, sin poder haber regresado jamás a su amada Cuba, pues el régimen comunista de Fidel Castro le tenía prohibida la entrada.

2 comentarios:

  1. Como melòmano y rumbero, y sin descartar el bolero como la mayor expresión musical de Latinoamerica, Madre rumba es una pieza magistral, que Celia Cruz al lado de Celio Gonzalez comparten de manera excepcional, mas la orquestación, la cadencia del piano acompasando el tres cubano, constituye para mi una de sus mejores piezas con la Sonora Matancera. RUBEN ABREU, MELOMANO

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  2. Los grandes segundones, siempre en todo grupo musical destaca con peculiaridad alguna voz, en la Sonora Matancera, la de Caito en el Coro marcó siempre la singularidad de la orquesta, tanto es asi que hoy por hoy casi todos los grupos desde la Fania All Stars hasta Oscar de Leon imitan la voz del viejito Caito en los coros. Ahi les dejo esa anecdota musica. RUBEN ABREU MELOMANO

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